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Advierten que al próximo Gobierno ya le espera un aumento en el precio de la carne

Los reiterados programas de incremento exportador y la falta de lluvias recalientan el precio de un insumo clave para la generación de proteína animal.

El Gobierno acaba de extender el dólar soja IV, con el objetivo de sumar más dólares a las arcas del Banco Central y llegar a las elecciones con el mayor margen de maniobra posible.

Medidas como las que se tomaron desde septiembre del año pasado -cuando se implementó el primer programa de incremento exportador (PIE), generaron alivios esporádicos en el ámbito de la economía, pero al mismo tiempo fueron, son y serán un fastidio para las cadenas productivas que utilizan a la soja o el maíz como insumo para la alimentación animal.

La avicultura, la porcicultura y la ganadería a corral, requieren en mayor o menor medida de estos cultivos para su desarrollo, por eso el Gobierno implementó oportunamente programas de compensación para actividades como la lechería. Este impacto en los costos de producción y su posterior traslado a precios quedó en segundo plano frente a la urgencia de dólares que presentó la economía.

Enrique Erize, analista del mercado de granos y titular de la consultora Nóvitas, aseguró a Ámbito que “el mercado de maíz va a ser una caldera desde ahora y hasta marzo, porque el Gobierno permitió con el dólar agro que se vendieran las 6 millones de toneladas de maíz que son el carry, es decir lo que queda de una campaña a otra. Es el volumen de maíz para el mercado interno que asegura el abastecimiento hasta que se cosecha el maíz temprano”.

La campaña 2022/23 del cereal apenas llegó a los 34 millones de toneladas y tras la propuesta del “dólar maíz” por parte del Gobierno el empalme con la cosecha nueva podría recalentar el mercado no sólo en cuanto a precios sino también en disponibilidad.

Al cierre del martes la cotización del maíz en el mercado local se ubicó en torno a los $ 75 mil la tonelada, muy separada de lo que cotiza en el mercado internacional donde hubo bajas por superproducción en Estados Unidos.

En cuanto a los precios del mercado interno, Federico Zerboni, vicepresidente de la Asociación Maíz y Sorgo (MAIZAR) aseguró que cómo ocurre siempre, el saldo de maíz en Argentina es una incógnita”. Agregó que en particular, este año y luego de la sequía sufrida, “en el mercado hay poco maíz y se comenta que ya hay sobreprecios, por lo tanto va a ser complicada la llegada a la nueva cosecha. El escenario se torna más complejo ya que hay varios lotes de maíz de primera que pasaron a siembra tardía”.

Juan Eiras, referente en el sector del engorde a corral, aseguró a Ámbito que “la situación está comprometida” y explicó que costará llegar al “empalme que va a ser en marzo, un mes después de lo que se podría prever un año normal, porque hay siembras del maíz de primera que se atrasaron por falta de humedad en el suelo. Es muy difícil saber qué hay disponible pero esta vez sí daría la sensación de que va a ser muy ajustado lo que queda contra la demanda de productores de pollo, cerdo, moliendas y feedlots”.

En el sector porcino, que al igual que ocurre con la avicultura son carnes que crecieron en demanda en los últimos años, también se siente la falta de maíz. Juan Uccelli, consultor con amplia experiencia en el mercado, explicó a Ámbito que “los sobreprecios nos sólo se dan en las zonas donde no hay maíz, sino también donde se produce el cereal. Todos están esperando al nuevo Gobierno y gane quien gane posiblemente haya una devaluación. Tener el maíz en el silo es mejor que tener dólares. Ese es uno de los problemas de haber ofrecido programas como el dólar soja”.

Al día de hoy son muy pocos los que ofrecen maíz en cantidad al mercado, porque vendieron sus granos con las ventajas del dólar soja o dólar maíz o porque ven un escenario de alta incertidumbre sin necesidad de venta. En estos últimos meses producir carne costará mas caro y como ocurre siempre eso se trasladará a la góndola esperando la reacción de los consumidores. Con este panorama, el nuevo Gobierno deberá tomar decisiones incluso antes de asumir.